10 Julio BastosJulio Bastos Fortet, nació en Montevideo el 18 de setiembre de 1863, hijo de Manuel Bastos, 33°, que llegó a ser miembro del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República Oriental del Uruguay.

Luego de realizar sus primeros estudios con preceptores extranjeros, entre 1878 y 1882, cursó el Bachillerato de Artes y Letras, ingresando luego a la Facultad de Derecho, de la que egresó en 1888. Su tesis refirió a la abolición de la pena de muerte, postulado que se concretará en 1907.

 

Como tantos otros jóvenes universitarios, imbuido de fuertes convicciones liberales y democráticas, participó en 1886 de la Revolución del Quebracho, contra el gobierno del Gral. Máximo Santos, en la que es herido y hecho prisionero.

Reiniciados sus estudios, ingresa a la Administración de Justicia, como Procurador de Curiales y en 1890 es designado Juez Letrado Departamental en Artigas, y miembro de la Comisión Departamental de Enseñanza Primaria.

En 1894 es trasladado a Durazno, donde ejerce además la docencia en matemática, francés y derecho, siendo fundador del Liceo Departamental y su primer Director.

Quedan señaladas las dos principales actividades a las que dedicó su vida: el ejercicio de la magistratura y el fomento de la educación pública en todas sus manifestaciones.

Continúa su carrera en la magistratura: Juez Letrado de Crimen en 1890, de Comercio en 1893, luego Fiscal en lo Civil y Ministro del Tribunal de Apelaciones.

El 25 de agosto de 1897, es protagonista en un episodio trágico que marcó el final de una época.
Ese día, a la salida de la Catedral, víctima de un atentado, muere el Presidente de la República, Don Juan Idiarte Borda. En medio de la confusión y el pánico y de la violencia de la escolta que atacaba al agresor, el Dr. Julio Bastos impone el orden con su presencia, salvando la vida del agresor diciendo "Cuidado, este hombre pertenece a la Justicia".

El 14 de agosto de 1908, a propuesta del Poder Ejecutivo, es designado por la Asamblea General Legislativa, Ministro de la Alta Corte de Justicia, creada en 1907, de la que fue presidente durante los años 1912, 1917, 1922 y 1926.

En 1921, el Dr. Julio Bastos ocupa un cargo de Ministro en la Alta Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuya creación había promovido José Batlle y Ordóñez en 1907: "ya que tantas alianzas se han hecho para imponer la arbitrariedad, se podría muy bien hacer otra para imponer la Justicia".

Simultáneamente con sus altas funciones de magistrado desempeñó en forma honoraria otros cargos: miembro del Consejo de Asistencia Pública, directivo de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, integrante de la Comisión Pro Monumento a Artigas, miembro de la Comisión Nacional de Educación Física, directivo de la Liga Contra la Tuberculosis, consejero de la Facultad de Derecho, catedrático, tratadista, conferencista.

Fue además directivo del Ateneo de Montevideo desde 1902, y presidente desde 1911, integrando la Junta Directiva junto a los Dres. Pedro Figari, Pablo de María y José Scosería.

Iniciado en la Logia Caridad el 2 de agosto de 1880, alcanzó el grado de Maestro el 27 de setiembre de ese mismo año.
Miembro activo del Supremo Consejo desde el 11 de agosto de 1905, fue Soberano Gran Comendador – Gran Maestro entre 1906 y 1908 y entre 1921 y 1929, período de esplendor de la masonería nacional, marcado por el crecimiento y la vitalidad de la Orden.

El Dr. Julio Bastos falleció en Montevideo, el 13 de enero de 1929.