Personalidades

Nació en la ciudad de San José el 4 de octubre de 1901. Desde muy joven se interesó por la escritura, tarea que comenzó con su oficio de periodista en varios periódicos de su ciudad natal. Vivía en la calle Larrañaga 372 cuando el 5 de febrero de 1928 se inició en la Masonería en la Logia Dupla Alianza, en esta misma Logia obtuvo del grado de compañero el 5 de octubre del mismo año y presidió la misma entre los años 1930 y 1931.

Militar y político, Manuel José Joaquín Belgrano, nació en Buenos Aires, el 3 de junio de 1770.

Después de cursar estudios en España, regresó a Buenos Aires en 1794, pasando a ocupar el cargo de secretario del Consulado de Comercio de esa ciudad, donde concretó una serie de iniciativas progresistas.

Nacido en Montevideo el 3 de octubre de 1825, cursó estudios de derecho que culminó en España, adonde llegó en 1846, luego de haber realizado práctica en el estudio jurídico del Hermano Dr. Valentín Alsina, por entonces exiliado en nuestra capital.

Antes de su partida había escrito un poema titulado Montevideo y un Ensayo sobre la Oratoria, y durante la travesía escribió una novela, La Estrella del Sur – Memorias de un buen hombre, que se publicó en España.

Sucede muchas veces que alguien que viaja a tierras europeas se sorprende al ver la indiferencia del transeúnte ante la presencia de monumentos, que motivaron su viaje y son su objeto de admiración. La cotidianeidad, parienta de la costumbre, internaliza de tal manera el paisaje usual en nosotros, que nada deja librado a la observación y a la imaginación.
Cuentan que Belloni no quería que su monumento a la Carreta estuviera ubicado a la vista de todos, y que para verlo hubiera que visitarlo expresamente. Nosotros no tenemos la posibilidad de escapar a lo usual, pues la Rotonda está integrada a la vida cotidiana de la Institución y es lugar de paso y encuentro.

INTRODUCCIÓN.-El recuerdo de Hermanos que se han distinguido en la Sociedad donde habitamos, es siempre una tarea reconfortante. Recuperar para nuestro conocimiento lo que el tiempo va diluyendo «permite vitalizar impulsos que estaban adormecidos.Es también, descubrir que difícilmente encontraremos caminos no recorridos con anterioridad. No es lo mismo recorrerlos desde el principio, que avanzar desde un punto que se ha obtenido por el esfuerzo inteligente y persistente de alguien que nos precedió en esos caminos.   El Hermano Figari es de los seres privilegiados que encontraremos en pensamiento, en nuestro basamento masónico, sin que lo sepamos.