Biografías Grandes Maestros

DE CASTRO, CARLOS

TR 08 Carlos de CastroAbogado, Ministro de Estado, Legislador y Diplomático, la Masonería uruguaya debe a Carlos de Castro su reconocimiento institucional en 1882 y su resurgimiento y apogeo a partir de 1903.

Nacido el 21 de Marzo de 1835, vivió y estudió en Italia durante dieciséis años, regresando al país en 1859 para incorporarse a la Universidad como catedrático de Derecho Constitucional y Administrativo.
Ministro de Relaciones Exteriores en 1865, fue firmante del Tratado de la Triple Alianza, renunciando al cargo en 1866, poco después del inicio de la guerra del Paraguay.
Senador en 1869 y diputado en 1873, fue miembro del Superior Tribunal de Justicia y Ministro de Gobierno en 1881, integrando la misión diplomática que envió el presidente Máximo Santos para devolver al Paraguay los trofeos y banderas capturadas durante la guerra.
Nuevamente Senador en 1891, en 1895 fue designado ministro plenipotenciario (embajador) ante el Brasil, para reincorporarse al Senado en 1897.
Opuesto al golpe de estado del presidente Juan Lindolfo Cuestas, que en 1898 disolvió las denominadas "Cámaras colectivistas", se apartó de la actividad política, a la que sólo regresó entre 1901 y 1904 para volver a ser diputado por Montevideo.
Retirado en su quinta del Prado, ubicada en el actual Camino Castro (llamado así en su homenaje) y María Orticochea, falleció el 28 de Octubre de 1911.

Casado con la señora Isabel Caravia, fue suegro y mentor de Pedro Figari.

Iniciado en la Logia Caridad el 11 de Diciembre de 1860, fue Venerable Maestro de la misma en 1871/1872.
Miembro activo del Supremo Consejo del Grado 33º a partir de 1866, ocupó el cargo de Soberano Gran Comendador y Gran Maestro del Gran Oriente del Uruguay entre 1879 y 1889 y entre 1903 y 1906.

A él se deben el reconocimiento de la personería jurídica de la Orden, obtenida el 11 de Mayo de 1882 y la sanción de la nueva Constitución y Código que en Setiembre de 1881 sustituyó al vigente desde 1864, y que permaneció en vigencia hasta 1931.

De él dijo José Ma. Fernández Saldaña que "...De este ciudadano, que vio la primera luz en Montevideo....puede decirse que ninguno de los altos destinos de la República –si se exceptúa la primera magistratura- le fue negado."

En su homenaje, en 1917 fue fundada Logia Carlos de Castro, hoy Derechos Humanos Nro. 85.