Personalidades

Hermano José Garibaldi - Logia Garibaldi

garibaldi6Hoy la Logia Garibaldi abre nuevamente sus puertas al mundo exterior para compartir con nuestra familia y amigos la celebración del centésimo trigésimo aniversario de su fundación. Para quienes hoy tienen su primer contacto con esta augusta Institución permítanme hacer algunas reflexiones sobre que es la Francmasonería de manera que los acerque a comprender aunque sea una poco la alegría que estamos hoy compartiendo con todos ustedes.

 

 

Antes de ingresar nosotros a la misma, y la gente en general cuando por primera vez escucha a alguien decir: "Tal persona es masón", la pregunta que surge inmediatamente es: "¿Qué cosa significa "ser masón"?, ¿es una religión, un club, un partido político, o qué?". A pesar de que la Masonería es una institución de larga antigüedad, y que de ella se han ocupado ampliamente historiadores, filósofos y escritores, existe en la gente desorientación y un desconocimiento casi completo de lo que realmente es esta organización que esta esparcida por todo el mundo, de cuáles son sus finalidades y qué medios utiliza para lograrlos.

Para comenzar a dar respuesta a dicha pregunta nada mejor que citar al Hermano José Martí que decía:

En el seno de la Francmasonería existen manantiales de verdadera moral y felicidad. El hombre que logra beber en ellos, se convierte en bueno y perfecto...........Si todos los hombres conocieran las sublimes enseñanzas masónicas, el mundo seria feliz porque se alimentaría de amor, de justicia, de belleza....

La Francmasonería es una institución esencialmente filosófica, filantrópica y progresista que tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la ética y la practica de la virtud y la solidaridad. Es una libre asociación de hombres de todas condiciones económicas y sociales, a quienes los une el deseo de alcanzar un desarrollo y una evolución más alta en su personalidad interna, un dominio más perfecto de sí mismos, una afirmación de sus convicciones, una agudización de sus facultades intelectuales y un acendrado espíritu de abnegado servicio hacia sus semejantes. Dentro de la Masonería encontramos un ambiente de libertad, de respeto mutuo, orden, seriedad, estudio y fraternidad.

En síntesis la Masonería es una Escuela de Hombres, una Escuela de Moral y de Virtud cuyo único fin es hacer de Hombres buenos Hombres mejores. Pero la Masonería no es una institución didáctica ni doctrinaria. No es ni una sociedad de mutuo socorro, ni un centro de poder político o económico.

Es una Sociedad discreta y no secreta, respetuosa de la leyes del país donde funciona. No es secreta, ya que en nuestro marco jurídico somos una sociedad con personería jurídica desde 1882, con Estatutos Civiles aprobados por el Estado que rigen nuestra existencia y funcionamiento. Nuestra sede es por muchos conocida y a ella han concurrido Mandatarios, figuras públicas, medios de comunicación en general, así como hombres que movidos por el interés de ingresar a la misma golpean nuestras puertas. Nuestros teléfonos no son reservados pudiendo ser hallados en la guía telefónica.

Esa discreción implica no revelar nuestra condición a nadie salvo autorización de las Autoridades de la Masonería. Nuevamente surge la pregunta: ¿Porque si es una Institución perfecta como decíamos antes, compuesta de hombres imperfectos que buscan el mejoramiento personal desde un punto de vista moral e intelectual para de esa manera lograr el mejoramiento de la Humanidad, no se puede revelar que se pertenece a la misma? ¿Es acaso que eso nos avergüenza? Todo lo contrario, poder integrar la Francmasonería es para nosotros un orgullo y privilegio.

La respuesta hay que buscarla puertas afuera en el mundo exterior. La Francmasonería por estar compuesta de libres pensadores que defienden la libertad de conciencia, las libertades individuales, la igualdad entre los hombres, que combaten el dogmatismo y creen en la laicidad como medio de educar a los hombres del futuro en libertad y para la libertad, ha sido es y será perseguida. Somos enemigos de todo totalitarismo no importa la ideología que tenga.

Todo esto nos hizo objeto de persecución de dichos regímenes o grupos llegando a ser en muchos casos una automática condena de muerte. A modo de ejemplo podemos citar que a pesar que no se sabe con certeza el número exacto, se estima que entre 80.000 y 200.000 masones fueron exterminados por el régimen Nazi. En la España Franquista muchos masones españoles fueron fusilados y perseguidos. Con la creación de la Unión Soviética, se declaró que la masonería era contraria a la ideología comunista, por lo cual se procedió al arresto, tortura y encarcelamiento de numerosos conocidos masones. La masonería desapareció totalmente durante los restantes años de gobierno soviético.

Hoy en día la persecución continua en diversos ámbitos y grados de sutileza llegando incluso a niveles como el laboral. Es por ello que para proteger a sus integrantes y a la Francmasonería misma no se revela nuestra condición, y si algún masón lo hace esto es a titulo personal no pudiendo revelar la condición de los demás a riesgo de comprometerlos. Nuestra alegría en la noche de hoy es doble porque celebramos un nuevo aniversario y lo hacemos compartiendo con todos ustedes que son nuestra familia, nuestros seres queridos.

La Masonería como no podía ser de otra manera considera que la familia es la célula fundamental de la Sociedad, y además le da a la misma la importancia que tiene como sustento afectivo y espiritual de cada uno de nosotros. Tan es así que a nuestro ingreso se nos entrega un par de guantes para nuestra madre, esposa hija o para la mujer que mas amemos o respetemos como significado del lugar que ella ocupa entre nosotros.

En ocasiones contempla ceremonias en las cuales nuestra familia participa e incluso muchas veces forman parte de dichas ceremonias.

Podemos decir que esta Logia formada exclusivamente por inmigrantes italianos, bajo la Obediencia del Gran Oriente de Italia comienza sus trabajos en estas tierras el 12 de mayo de 1877, que hacia mas de veinte años contaba con una Masonería Uruguaya Regular a partir de la fundación del Gran Oriente y Supremo Consejo del Uruguay, aunque los inicios de las actividades masónicas en nuestro país los podemos encontrar años atrás en el tiempo puesto que en 1830 la Logia Asilo de la Virtud comenzó a reunirse y desde 1828 la Logia Les Amies de la Patrie funcionaba en Montevideo dependiendo del Gran Oriente de Francia.

Lugar de refugio para integrantes de esa importante colonia que llegó a estas tierras buscando nuevos horizontes y que en muchos casos venían perseguidos por sus ideas políticas o religiosas. Esos hombres consustanciados por los ideales libertarios de nuestro Hermano Giuseppe Garibaldi deciden darle a esta Logia su nombre y casi inmediatamente nombrarlo su primer Venerable Ad Vitam.

Aquel grupo de Hermanos influyó fuertemente en la Masonería Uruguaya, y más aún cuando cuatro años después de su fundación el 24 de mayo de 1881 abandona su dependencia de Italia incorporándose con todos sus integrantes al Gran Oriente del Uruguay.

Comienza así un período de crecimiento al influjo ya no solo de los italianos que la integraban sino de Hermanos de otras nacionalidades que fueron ingresando a ella, llegando a tener en determinado momento mas de un centenar de miembros.

Debido a la situación del país, al éxodo y retorno de muchos inmigrantes, comienza a desvanecerse ese impulso mostrado, y la Logia el 10 de abril de 1886 suspende sus trabajos.

Al influjo de un resurgir que se da a comienzos del siglo XX de la Masonería, a finales de 1907 la Logia Garibaldi reanuda sus actividades las cuales siguen ininterrumpidamente hasta hoy día.

Podríamos recordar hechos y la participación Hermanos de esta Logia en el quehacer nacional y masónico, pero serían tan solo hechos anecdóticos.

Como ya mencionamos esos Hermanos fundadores de esta Logia, eligieron por nombre el de Garibaldi el cual es nuestra responsabilidad honrar siempre y en la noche de hoy aún más al cumplirse este año el bicentenario de su nacimiento.

No vamos a redundar en hechos y aspectos de la figura de Garibaldi ya que muy bien lo hiciera hace instantes la Prof. Ma. Emilia Perez Santancieri, pero si queremos resaltar aquellos aspectos que hacen a su condición de masón y a los principios e ideales que guiaron su vida que constituyen un ideal para todos nosotros sus Hermanos.

En primer lugar cabe preguntarnos porque la denominación de “Héroe” de dos Mundos que se le da. Nada mejor para ello que una cita en sus memorias en donde se puede leer lo siguiente:

“Poco había oído de la secta de Saint-Simón; sólo sabia que aquellos hombres eran apóstoles perseguidos de una religión nueva. Me acerqué a sus jefes y les abrí mi pecho como patriota italiano... Barrault y yo discutíamos, no solamente las austeras cuestiones de nacionalidad, sino también el gran problema de la humanidad... Mi interlocutor me demostró que el hombre que, declarándose cosmopolita, adopta por patria suya al país atacado, y ofrece su sangre y su espada a un pueblo que lucha contra la tiranía, es más que un soldado, es un héroe.” y en su vida vaya que Garibaldi lo demostró.

Hombre capaz de hacer vibrar el alma popular, de estremecer el sentimiento colectivo, de aglutinar al pueblo sin cuyo apoyo ninguna idea triunfa.

Sus enemigos y detractores temían y temen su lealtad, su intransigencia de hombre justo, su incorruptibilidad de hombre honesto.

Fue un liberal en el más puro sentido de la palabra, en esencia anti dogmático, que tenia por Patria el Universo y por su Bandera la Libertad.

Nuestro Hermano Garibaldi es iniciado en la Masonería en una Logia irregular “Asile de la Vertu”, Es en el Montevideo de la época admitido y regulariza su condición en la Logia Les Amies de la Patrie el 18 de agosto de 1844. Dieciocho años mas tarde y ya habiendo retornado a su patria natal, el Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de Palermo, le dio el titulo de Gran Maestro.

Aceptando dicho nombramiento Garibaldi escribió " Tomo con gusto la Oficina Suprema de la Masonería Italiana. Lo acepto porque fui designado por los votos libres de hombres libres, a quien debo mi gratitud ........ Mi nombramiento como Gran Maestro es la interpretación más solemne de las tendencias de mi alma, de mis votos, y por lo que he trabajado toda mi vida."

La muerte lo sorprendió un caluroso mes de julio, de 1882 en la isla de Caprera, y aunque quizá no estaba completamente consciente, se había convertido, para siempre, en una leyenda, un mito.

Nuestro Querido Hermano Garibaldi fue sin lugar a dudas un Hombre con ideas y principios sólidos, guerrero de la Libertad y la Justicia, conductor carismático de hombres y pueblos en definitiva un verdadero Masón al servicio de la Libertad, la Verdad, la Justicia y la Fraternidad al cual debemos recordar como ejemplo e inspiración.

Como conclusión a todo lo antedicho, deseamos expresar que lo más importante que debemos rescatar de estos ciento treinta años de existencia es la Tradición.

Somos los receptores de un legado.

La Francmasonería es una Institución de transmisión. Llegamos a incorporarnos a una obra que ha sido empezada por otros y que debemos continuar.

Nuestra principal tarea es hacernos cargo de esos trabajos, de esa herencia que recibimos, es decir del Proyecto emprendido, para así generación tras generación trabajar aplicando las enseñanzas, los principios y las tradiciones que la Masonería conserva celosamente, unidos en ese objetivo común de perfeccionamiento propio primero para luego volcarlo en la Sociedad.

Los tiempos son distintos, el mundo de hoy no es igual que hace ciento treinta años, pero el desafío sigue siendo el mismo.

Debemos pues recoger esa antorcha que nos legaron y asumir la responsabilidad de no solo mantener su brillo sino incrementarlo para entregarla a las generaciones futuras. Solo si cumplimos o damos lo mejor de nosotros para lograrlo podemos invocar a nuestro fundadores y les estaremos rindiendo un debido homenaje. La Logia como una entidad viva integrada por hombres, se compone de un pasado, un presente y un futuro.

Para encontrar los fundamentos del futuro, debemos echar una mirada retrospectiva en ese pasado y a partir de el buscar un futuro mejor.

El pasado es ejemplo, es enseñanza y es recordación. Influye en nosotros pero no recíprocamente.

Somos parte de un presente que debe ser de acción, de trabajo, de construcción continuando la obra que recibimos en busca de un futuro de esperanza. Nuestro Patrimonio es ese legado que recibimos, el que vivimos en el presente como activos protagonistas y que transmitiremos a futuras generaciones.

Muchas gracias a todos por vuestra atención.

Autor: A. C. Logía Garibaldi