Charlas y exposiciones para develar 160 años entre misterios y secretos

 

publicado por Pablo Fernández Acheriteguy                    
26 septiembre, 2017
 

 A partir de los próximos días San José tendrá la oportunidad de incursionar en una temática que desde siempre ha atraído la atención de muchos ciudadanos y se registra como un ambiente misterioso.

La masonería aterrizará abiertamente en San José, no solo con una exposición de documentos y objetos, sino también con charlas de especialistas referidas los tres siglos de masonería en el país y 160 años en San José. Una historia tan apasionante, como crucial en el surgimiento de Uruguay como nación.

El misterio que desde siempre ha rodeado a la masonería, llega a niveles de leyenda en muchos casos. San José fue escenario de episodios que marcaron la vida del país, en las más altas esferas, pero el “misterio” también llega a edificios emblemáticos, monumentos y la simbología que la Masonería ha “ocultado” en ellos.

Una temática que exacerba la curiosidad y una oportunidad de conocer muchos detalles de primera mano. Desde el próximo domingo 1 de octubre y hasta el día 14, el Espacio Cultural albergará una muestra sobre la Masonería, pero además se brindarán tres charlas al respecto.

El domingo en la apertura de la muestra se realizará una charla a partir de las 19 horas sobre generalidades de la Masonería y sobre la exposición de materiales históricos de esta institución que están íntimamente ligados a la historia uruguaya. Habrá otras dos charlas, en los sábados siguientes. El día 7 de octubre, la organización masónica se referirá a la “Laicidad” y al sábado siguiente, el 14 de octubre, disertarán sobre los “prolegómenos de la independencia oriental”.

Los encargados de protagonizar esta serie de charlas serán especialistas y autoridades de las estructuras en Uruguay.

Masones de San José, ayer
La iglesia y el Estado se divorciaron definitivamente en la segundo mitad del siglo XIX y San José tiene un protagonismo indiscutible. San José fue el epicentro de un terremoto cultural y político, que cambió radicalmente el curso de la historia. En el año 1861 el masón Enrique Jacobsen muere en la ciudad de San José, la Iglesia local prohíbe que sea enterrado en el “campo santo” – que en aquel entonces estaba ubicado junto a la Catedral – lo que desata una crisis política que termina, tiempo después, con secularización de los cementerios. El presidente de la República (1860-1864), Bernardo Berro, ordenó el entierro de Jacobsen en el cementerio montevideano. La mecha histórica estaba encendida. A partir de allí, sería el Estado uruguayo, y no la Iglesia, el encargado de administrar y gestionar los cementerios. Así se inició un proceso irreversible que años posteriores, hasta decretó que ya no era obligatoria la educación religiosa en las escuelas. Fue José Pedro Varela el encargado de redactar aquel decreto. Aquel fue otro durísimo golpe a la Iglesia. El enfrentamiento entre Iglesia y Masonería tuvo momentos de extrema tensión en San José. Perseguidos y empujados a la clandestinidad, por aquellos años de la muerte de Jacobsen, San José vivió otro episodio de alta tensión. Una casona por calle 18 de Julio, las cercanías de Ituzaingo, fue arrasada por un incendio. Se presume que fueron padres jesuitas lo autores de las llamaradas que consumieron muchos documentos que allí se atesoraban desde 1857 cuando se formalizó la Masonería de San José.

Masones de San José, hoy
El departamento de San José tiene una de las logias más antiguas del país. Su nombre ha atravesado la historia de la mano de ilustres figuras. Se llama “Dupla Alianza” y sigue activa hasta nuestros días, con una integración de 60 personas aproximadamente. Desde Giussepe Garibaldi hasta uno de sus más recientes hallazgos, Paco Espínola, la masonería de San José cuenta con una muy rica historia, tan dramática como productiva. Hoy otra logia que funciona, pero es mucho más moderna, surgió en este siglo XXl y adoptó por nombre el emblemático “Enrique Jacobsen”. Este segundo grupo cuenta en la actualidad con una treintena de miembros. Además hay una tercera logia en formación por estos días, que de acuerdo al funcionamiento interno, todavía no tiene nombre. En total se calcula que hay unos 120 masones vinculados a estas tres logias, que habitualmente sesionan en el llamado “Parque Bernasconi”, casona que está ubicada en las intersección de avista Nicolás Guerra y ruta 3. Durante cientos de años a Masonería se movió en hermetismo. La turbulenta historia política del país, le obligó más una vez a “abatir columnas” – como le dicen a los recesos obligatorios impuestos por la seguridad de sus miembros – pero otras tantas veces resurgió para poner en alto sus preceptos de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”. Estas charlas y exposiciones, son una oportunidad inigualable para conocer más sobre ese mundo de secretos, en un departamento que ha tejido historias y leyendas sin igual.