Libre expresión

Día de la Libertad de Expresión del Pensamiento 2010

MENSAJE DEL VENERABLE GRAN MAESTRO DANIEL RILO EN OCASIÓN DE LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DEL PENSAMIENTO

20 de setiembre de 2010
Sr. Presidente del Ateneo de Montevideo
Cnel. ® Leonardo García
Autoridades nacionales
Prof. Dr. Gerardo Caetano
Sras. y Sres.
Es una osadía de mi parte hacer uso de la palabra ante gran parte del universo intelectual de nuestro país y en un ámbito donde se generó buena parte del patrimonio cultural del mismo, pero el protocolo obliga que como representante de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay así lo deba hacer. La fecha del 20 de setiembre como fiesta nacional de Italia fue muy discutida como consecuencia de las delicadas relaciones entre ese país y el Vaticano, por lo menos hasta el año 1929. Sin embargo, pronto se la asoció a la libertad de pensamiento, al punto que un 20 de setiembre de 1898 se inauguró el monumento a Giordano Bruno, proclamado mártir del librepensamiento, levantado en el  mismo lugar en que fue quemado en 1600.
Por otra parte, el 20 de setiembre de 1904 se realizó en Roma el primer congreso de la  Federación de la Libertad de Pensamiento, fundada en Bruselas en 1880 para trabajar por su consagración en el mundo entero.
En nuestro país, la ley del 23 de Octubre de 1919 estableció el 20 de setiembre como Día de Italia, feriado que fue suprimido en 1933 por Decreto Ley 9000, pasando a ser solo un día de conmemoración cívica.
Finalmente, el 11 de mayo de 2004 se aprobó a instancias de legisladores afines a nuestros principios la Ley 17.778, por la que se declaró el 20 de setiembre (fecha de la terminación del poder temporal del papado como consecuencia de la caída de Roma en 1870) como “Día de la Libertad de Expresión del Pensamiento”.
Nuestra Augusta Orden, cuyos orígenes son difíciles de precisar en el tiempo, al  punto que algunos sostienen que ellos se remontan al primer ser pensante, siempre fue, ha sido y será una firme defensora de la libertad de expresión de pensamiento.
Consideramos este principio como bastión de la libertad en si misma, de la laicidad y la democracia.
De las varias manifestaciones de la Libertad, la libertad de pensamiento y la de expresarlo, son indispensables para el crecimiento intelectual y moral del ser humano, porque permiten echar a volar la imaginación y desarrollar la inteligencia -causa y origen de toda creación humana- y nos ayudan a superar los preconceptos y el dogmatismo, a comprender que la verdad surge de la discusión y del intercambio de ideas, que la comprensión es la base de la Tolerancia.
Tolerancia que implica respetar la libertad de pensar y expresarse del otro, porque al otro, por ser igual que yo, le asiste el mismo derecho que me asiste a mí de pensar y expresarse con libertad.
Pero la tolerancia, que en materia de conductas tiene por límite la vulneración del derecho que nos asiste, no nos impone aceptar o compartir opiniones que no son las nuestras, ni tampoco, por supuesto, renunciar a nuestras ideas y pensamientos.
Es más, la tolerancia es perfectamente compatible con el debate y la contraposición de ideas, siempre que él se desarrolle en un clima de respeto hacia la persona de nuestro ocasional contradictor.
Entendemos que la libertad es la forma y el método para alcanzar y elaborar el conocimiento, que esa es la meta, el conocimiento. De la diversidad de opiniones manifestadas y escuchadas con tolerancia y reflexión surge, reitero, la gran luz del conocimiento.
En este principio o derecho del ser humano no existen ni pueden existir limites, ni puede ser encerrado o limitado por las paredes o las rejas de una prisión, ya que los únicos muros que nos limitan son los de nuestros prejuicios o los derivados de las circunstancias del entorno  en que nos ha tocado nacer y vivir.
Por eso es tan importante garantizar la igualdad de oportunidades para todos y un ámbito de libertad para el desarrollo de la vida humana.
Desde nuestra filosofía se contempla el sincretismo, es decir que se puede ser integrante de nuestra Orden profesando cualquier culto religioso, compartiendo cualquier escuela filosófica o participando de cualquier orientación política, siempre que ellas sean respetuosas de la libertad y sus manifestaciones.
Porque de la libre expresión del pensamiento, se esté de acuerdo o no con lo que se postula, siempre se aprende, ya que en definitiva, toda argumentación centrada, meditada y bien expresada estará contribuyendo firmemente a una sociedad bien educada.
Por todo esto, la Gran Logia de la Masonería del Uruguay ha decidido, como en años anteriores, entregar el premio a la Libertad de Expresión del Pensamiento, enmarcado en la celebración de tan caro principio de la Institución,  buscando no sólo que se conozca el aporte de la Masonería al proceso histórico y de conformación de nuestra identidad nacional, sino y fundamentalmente, trasmitir las ideas y los valores sobre los que entiende  debe asentarse la sociedad de hoy.
Este año, tal distinción ha sido conferida al Prof. Dr. Gerardo Caetano, historiador y cientista político de larga y reconocida trayectoria en el país y en el exterior, un investigador y por sobre todas las cosas un librepensador, que ha contribuido y contribuye a formar opinión a partir del respeto a la opinión de los demás, aportando con ello a la construcción de una sociedad libre y democrática.
Ese es también el objetivo de la Masonería del Uruguay, fundada el 17 de julio de 1856 y con personería jurídica desde 1882, una Institución iniciática, universal, humanista y cultural, que basada en los principios de amor a la humanidad y a la verdad, trabaja para el progreso moral y material de todos los seres humanos a los que aspira a hermanar por el vínculo de la solidaridad.
En eso estamos.
Muchas gracias por vuestra presencia.